Internacional
La medida establece penas de hasta un año de prisión y abre la puerta a sanciones migratorias contra extranjeros, desafiando la jurisprudencia constitucional.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes una orden ejecutiva que instruye al Departamento de Justicia a procesar federalmente a quienes quemen o profanen la bandera estadounidense como forma de protesta. La acción también prevé penas de hasta un año de cárcel, sin posibilidad de salida anticipada.
La orden asigna al fiscal general la responsabilidad de llevar estos casos ante tribunales y, en el caso de extranjeros, posibilita la revocación de visas o beneficios migratorios. Se justifica como una forma de preservar el respeto al símbolo nacional y prevenir actos que podrían incitar a disturbios.
Este enfoque choca directamente con precedentes del Tribunal Supremo: decisiones emblemáticas como Texas v. Johnson (1989) y United States v. Eichman (1990) mantienen que la quema de la bandera es una forma de expresión amparada por la Primera Enmienda.
Críticos, incluyendo académicos constitucionales, advierten que la orden podría ser inconstitucional y representa un desafío directo a la jurisprudencia establecida sobre libertad de expresión. Trump, por su parte, sostuvo que la quema del símbolo patrio incita comportamientos violentos y debe ser sancionada con firmeza.
Fuente: AP News
